Mostrando entradas con la etiqueta iglesia católica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iglesia católica. Mostrar todas las entradas

viernes, marzo 21, 2008

No desearás a la mujer de tu projimo


Extremadura al Día
05 mar 2008

Abstinencia Sexual, y no desear a la mujer de su projimo es lo que les espera a los fieles practicantes de la Iglesia Católica española. Nada de sexo sin fines procreativos en el seno de la pareja, fuera homosexualidad, adiós a la promiscuidad, y hasta nunca a los preservativos. Rouco Varela se ha colocado con sus retrógrados mensajes al frente de la Conferencia episcopal, haciendo juego con los postulados recesivos de Sumo Pontífice.Ya me estoy viendo la misa en latín, el cura de espaldas a los fieles, y las mujeres bien tapaditas y con su "velito" en la cabeza dentro del templo.

Con la victoria de Rouco se acaban los disimulos, y el fingimiento sobre los elevados fines de la doctrina cristiana. Ahora vendrán las políticas agresivas exigiendo una financiación que el Estado Español no tiene porque asumir, y la labor política de apoyo a la extrema derecha como forma de chantaje. Muy religioso todo.

La estructura machista de la jerarquía eclesiástica ha elegido entre sus varones al que más presume de reaccionario, Rouco Varela. Con cierta satisfacción me sorprende, sin embargo, que la milenaria estructura esté perdiendo su conocida capacidad de adaptación optando últimamente por lideres tan alejados de la realidad como solo pueden estarlo sus propuestas. ¿Y así piensan recuperar clientela?

martes, febrero 05, 2008

Poner la otra mejilla










Foto del "color de mi cristal"


Extremadura al día
05 feb 2008


Las cuatro esquinas







Reconociendo humildemente que su aburrida persistencia es una cualidad que estoy empezando a envidiar, y comprobando las ventajas que comporta, puede que en mi próxima reencarnación me incline por nacer obispo. No en vano la iglesia católica lleva más de 2000 años perfeccionando una estructura de poder, rígida, inamovible, machista-dicho sea de paso- y jerárquica, inigualable por partido político alguno. Tampoco es sorprendente que una empresa que maneja un capital de semejante magnitud, desarrolle tan magnífica capacidad corrosiva en defensa de sus intereses. ¿Cómo sorprendernos de que los amos del Estado Vaticano, uno de los más ricos de Europa, gracias a la inyección de liquidez procedente de los bienes de la Iglesia, y que forma parte de los países que integran la O.N.U., con derecho a voto incluido, se apremien a utilizar cualquier estrategia a su alcance para conservar sus privilegios fiscales, sus inyecciones de capital desde lo público, y su posición en las estructuras político-económicas que controlan el mundo y lo manejan?.




Es en un contexto de pleno florecimiento del laicismo, y por razones diferentes, donde la Iglesia se incorpora, a las corrientes religiosas integristas que están arrollando buena parte del mundo y a modo de guerra santa, se involucra, abanderada por sus obispos, en un cruzada española por la usurpación y conquista de los poderes civiles, sacando a la calle a los muchos fieles que de ella comen, gracias a los presupuestos del Estado, e intentando demoler los pilares de un laicismo que a la larga hará tambalearse los privilegios que en la actualidad le proporcionan 5.057 millones de euros, procedentes de las administraciones central, autonómica y municipal; Un dinero que sale del Estado, menoscabando el presupuesto de varios ministerios -Educación, Cultura, Defensa, Sanidad, Trabajo, Asuntos Sociales- y de las entidades autonómicas y locales, según datos contrastados del País de 12 de Noviembre de 2005, y que, de no "desviarse" a usos "eclesiásticos" podría mejorar ampliamente los servicios públicos de todos los ciudadanos españoles.




Puede que la huella de la educación religiosa haya dejado marca en Zapatero, hasta ahora dispuesto a doblegarse, y a "beber del Cáliz" de la Conferencia Episcopal, pero yo como ciudadana que ejerzo mis derechos en un estado no confesional, y amparándome en la libertad que la Ley me otorga, no estoy por la labor de poner la otra mejilla.




Milagrosa Carrero

jueves, diciembre 20, 2007

El juego preelectoral y el aborto





Socialdemocracia.org 20/12/2007

Mientras el principal partido de la oposición intenta desesperadamente provocar múltiples y diversas situaciones que deriven hacia el desgaste del Gobierno, movilizando para ello a sus seguidores allí donde se encuentran, con el inestimable apoyo del sector más ingrato de la Iglesia, el Gobierno pasa de una política activa y sin complejos, mantenida durante la primera parte de la legislatura, a parapetarse en posición de stand by capeando el temporal hasta la llegada de las elecciones.


Y si antes han sido el bombardeo al proceso de paz, los bloqueos sobre el Tribunal Constitucional, las peticiones de objeción para Educación para la Ciudadanía , o los socavones del AVE de Barcelona, ahora los problemas vienen en forma de ataque contra las clínicas y los profesionales de la medicina que se atreven a aplicar la ley del aborto.


Y aunque en todo esto el Gobierno tiene mucho que decir, calla y otorga porque si bien tiene mucho que ganar, al contrario que el PP, también se lo juega todo.


Así se pasó la legislatura sin que el PSOE se atreviera a desplazar ni un ápice a la belicosa Iglesia católica, que a pesar de predicar contra la política del ejecutivo socialista desde sus púlpitos y emisoras de radio, sigue imponiendo la impartición de su religión en el horario lectivo de la educación reglada, y hasta ha aumentado su participación en los tributos del Estado.


Y aprovechando que se han pasado casi cuatro años sin que el PSOE cumpliera con el compromiso electoral de modificar la ley de despenalización del aborto --con otros 22 ya a sus espaldas, y cuando ha quedado obsoleta con respecto a las leyes europeas que protegen el derecho de la mujer a abortar entre las 12 y 24 primeras semanas de gestación libremente o acogiéndose a determinados supuestos, a partir de ese margen-- se desata un movimiento antiabortista, vinculado a la Iglesia, que se dedica a presentar querellas criminales sin pruebas concretas, en plena recta final preelectoral y con un revuelo mediático que inconcebiblemente no respeta el principio de inocencia, aun no siendo la primera vez que tales alarmas no tienen otra justificación que la presión inaguantable de ciertos grupos minoritarios por imponernos a la mayoría sus criterios, a fin de privarnos de los derechos conquistados tras muchos años de reivindicación, en este caso, concreta y nuevamente, a las mujeres.


Es donde parece que todo cabe, y la mentira no es pecado, ni la calumnia, ni la violencia física de la que, en ocasiones, han sido objetos los profesionales sanitarios de las clínicas y donde las mujeres que han ejercido su derecho al aborto, se exponen, por añadidura, a la inseguridad jurídica a que una ley incompleta las somete. No es otra cosa, como todos sabemos, que el juego preelectoral.






sábado, julio 08, 2006

ENTRE LA OBLIGACIÓN Y LA DEVOCIÓN

El Plural / Tribuna libre
TRIBUNA LIBRE
08/07/2006

En esa línea difusa en la que como un inalcanzable horizonte se mezcla lo religioso y lo mundano, libran cada día sus batallas los príncipes de la iglesia. Porque la jerarquía eclesiástica trae de cabeza al paciente “pueblo del señor”, y no me refiero al “pueblo elegido”, que aunque suena parecido es el Judío, si no a los católicos, que acostumbrados a fluir cuan marea humana, a merced de las insondables decisiones de su cúpula, se ven frecuentemente obligados, a doblegarse, a las inclinaciones políticas de los que deberían ser sus guías espirituales.
Para el “rebaño del señor”, familiar calificativo con el que los católicos practicantes tienen la humildad de autonombrarse, no tendría qué suponer un problema su predisposición a la obediencia, si no fuera, claro está, cuando las contrapuestas posturas de sus obispos, los dejan materialmente sin rumbo. Y eso precisamente acaba de ocurrir en esta ocasión, que dos obispos influyentes como Rouco Varela y Cañizares, se han permitido contradecir al propio presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, y a la misma Asamblea Extraordinaria de los obispos, celebrada los pasados 21 y 22 de junio, contra su decisión de no pronunciarse en el tema de la unidad de España, por no considerarlo incumbencia de la Iglesia. Entre el “Amar a la patria es un deber”de los dos disidentes, que han llegado a pedir, a sus fieles desde el púlpito, que recen por la unidad de España, y la postura de la Asamblea Extraordinaria de los obispos, desestimando declarar la unidad de España como un bien moral, y en contra de la pretensión de los primeros, se “cuecen” todos los ingredientes de una verdadera guerra política.
Y es que en el seno de la iglesia lo mismo hay gente del PP, que del PSOE, como ocurre entre agnósticos y ateos, pues la religión no es patrimonio de monárquicos, o republicanos, ni la fe depende de los planteamientos políticos o de las inclinaciones sexuales.
Quizás por este motivo, tampoco parece que la intención de Cañizares y Rouco, de establecer como “bien moral” la unidad de España, hayan hecho mucha gracia a los cristianos de base, que han reaccionado manifestando al mundo su desacuerdo por no decir indignación, como hemos visto en el artículo publicado el domingo en El País, por el dominico y periodista Quintín García, que no duda en acusar a estos obispos de “invadir la conciencia de los cristianos” para “arrastrarlos a unas posiciones políticas determinadas”, opinión en la que coincide con el periodista y jesuita Pedro Miguel Lamet, que aclara que “ el evangelio no habla de fronteras” , o con la del teólogo Juan José Tamayo que especifica que no estamos ante un problema teológico sino político. El asunto ha resultado tan bochornoso que ha saltado nuestras fronteras, y hasta Francesco Cossiga ha pedido al Vaticano desde Italia, que intervenga para evitar lo que ha llamado el "coletazo neofranquista".
Para los católicos de a pié la “salida de tono” de Rouco y Cañizares, evidenciando las contradicciones internas de la iglesia, es lo que se dice una “faena”, porque desnuda ante los ojos de “los hombres”, el dudosamente moral hábito de la cúpula católica, de manipular a los creyentes en función de sus intereses políticos y económicos, como si fueran los activos de un negocio.
El invento de utilizar la fe de las personas para manipularlas, es muy anterior al cristianismo, y tampoco es exclusivo de la religión católica, pero aunque conocido, y después de haber sobrevivido a tantos avatares de la historia, aun conserva gran parte de su eficacia entre los fieles.
¡Cuantas veces los curas no han hecho apología contra la política del gobierno manipulando a sus feligreses, contra las leyes del divorcio, del aborto, de la investigación con células madre, o de los matrimonios entre homosexuales!
Pero el alumbramiento de este nueva “catalogación” es tan nuevo, que tendremos que estar atentos a las aplicaciones que le encuentren los estrategas de la política eclesiástica, que bien podrían proponer a la Conferencia Episcopal cosas tan pintorescas como que proclamen “bien moral”, por ejemplo, la anexión de Portugal, o la recuperación de las colonias españolas, o vender la expresión como eslogan publicitario para la próxima campaña electoral. Total ya puestos a mezclar las cosas, siempre se encuentran pretextos entre la obligación y devoción.

Milagrosa Carrero Sánchez
Profesora de Secundaria