Mostrando entradas con la etiqueta almaraz I y II. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta almaraz I y II. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 27, 2007

Nuclear de almaraz no, Gracias

Extremadura al día27 nov 2007


Las Centrales Nucleares son peligrosísimas instalaciones que contaminan sistemáticamente el entorno a través de la chimenea y del agua de refrigeración, con partículas radiactivas de estroncio-90, cesio-137, Iodo -131, kriptón-85, y otras, que luego se incorporan a la cadena alimentaria, además de exponernos al posible terror de las consecuencias de un hipotético accidente. Por si fuera poco, la Central de Almaraz necesita para la refrigeración de sus dos reactores 90.000 litros de agua por segundo, que se devuelve contaminada radiactivamente al Tajo, y a unos 15 grados por encima de su habitual temperatura.
Aparte de eso, los residuos radiactivos de baja y media actividad de Almaraz atraviesan desde su origen por Trujillo, Cáceres, Mérida, Almendralejo, Llerena, y Azuaga...hasta el Cabril (Córdoba) exponiendo a nuevos riesgos las zonas del recorrido.
Finalmente, y por si esto no bastara, los residuos radiactivos acumulados por una Central tras 25 años de vida útil, duran "la friolera" de más de 250.000. Muchos años de riesgo y más milenios de condena para producir una energía que se ha consumido fuera de la Comunidad en el 90%.
Ahora el Gobierno socialista se propone cumplir con "Kyoto" prorrogando, una vez más, la obsoleta Central de Almaraz, y el Presidente de la Junta pretende que nos conformemos con 10 años más de "nuclear", a cambio de traernos el AVE dos años antes; Pero a mí, que hasta ahora confiaba cándida y sinceramente en nuestro Gobierno regional, se me ha vuelto súbitamente la cara de idiota y, con la sensación de haberme dejado engañar, me veo obligada, por primera vez en mucho tiempo, a desconfiar de cada una de las decisiones políticas del Ejecutivo extremeño.
En cuanto al AVE, servicio que vendrá, más temprano que tarde, aunque solo sea por pura inercia globalizadora, yo y tantos extremeños cuyo presupuesto impedirá que accedamos habitualmente a él, preferiríamos que la Junta empiece por abordar nuestro proyecto de desarrollo potenciando los transportes colectivos con una buena oferta de trenes "normales", rápidos, baratos, y seguros, que acerquen Extremadura a algún otro sitio además de a Madrid.

martes, noviembre 13, 2007

De la refinería a la nuclear

Posicionarse públicamente en ciertos temas es comprometido y asegura a los que lo hacen, cuando menos, la incomprensión de los contrarios, y la violencia dialéctica de aquellos que incapaces de compartir con el resto de la gente el sagrado derecho a la opinión, se lo toman como algo personal.

Y así si apoyas la instalación de una refinería en Extremadura te conviertes en blanco de insultos y descalificaciones de determinadas y concretas personas que no admiten opiniones contrarias a la suyas, pero si además abogas por la no ampliación de la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz te desubicas totalmente, y pierdes el resto de las simpatías.

Puedo entender las posturas radicales pero no quiero una Extremadura intocable que permanezca virgen mientras nuestros hijos se marchan a trabajar a Barcelona, o al País Vasco, a convivir con la polución atmosférica, en busca de trabajo, y nuestra tierra sobrevive de la generosidad exterior. Yo también quiero desarrollo sostenible pero real, y cuando digo desarrollo hablo de hacer autovías incluida la de Cáceres a Badajoz, y una buena red de carreteras con arcenes y carriles de adelantamientos, a pesar y sintiendo mucho que los buitres leonados, los linces o los jabalís tengan que adaptarse al nuevo entorno. Hablo de una Extremadura que ha de asumir el inevitable impacto ambiental que supone el desarrollo, porque crecer implica ciertos sacrificios.

Modificar el entorno es consustancial con la actividad tecnológica e inevitable fuera de las cavernas, pero ¿hasta dónde es conveniente? Y es aquí donde entiendo que ni se puede decir no a todo, ni tampoco a todo sí. Hay que poner en la balanza las partidas y seleccionar cuáles son los sacrificios y los riesgos que estamos dispuestos a asumir a cambio de un cierto desarrollo, y en este punto, yo personalmente no estoy dispuesta a apoyar la ampliación de la prórroga para el funcionamiento de la Central Nuclear de Almaraz que finaliza en el 2010, fecha en que debería clausurarse. Porque, aunque decirlo solo me proporcione complicaciones, tengo una cosa muy clara:
Que el impacto ambiental que podría derivarse de un hipotético accidente, más probable cada día, a medida que la instalación es más vieja, sería en el tiempo y en el espacio, incomparable a la contaminación producida por todas las industrias que pudiéramos instalar juntas , y por no hablar del problema añadido de la acumulación de residuos.