sábado, julio 14, 2007

Más vale tarde que nunca

Por un año no me libré de "hacer" el BUP, que aumentaba en uno el número de años de estudio previos a la universidad. No eran tiempos boyantes para Extremadura, y a muchos jóvenes cacereños, hartos de pasear nuestros escurridos bolsillos por Cánovas y Pintores, no nos quedó más remedio que poner de moda la socorrida costumbre de pasar las tardes sentados en las escaleras de "la plaza". Por suerte para los que "vinieron detrás", cuando alcancé los 26 empezaron a aplicarse pequeñas ayudas y descuentos para menores de 25, que cuando cumplí los 31 se ampliaron, casualmente, hasta los treinta. Para entonces, en base a la extendida convicción de que la edad buena para ser madre estaba entre los 25 y los 35 años, so pena de pecar de irresponsable, yo ya me había aplicado en traer a mi primera hija al mundo, justo antes de encontrar mi primer trabajo con lo que, dicho sea de paso me perdí los 15 días de vacaciones por la boda, los correspondientes meses de baja por maternidad, y lo peor de todo, los típicos regalos de los compañeros.

Tampoco eran buenos tiempos para la maternidad, y aunque ya entonces las feministas reclamábamos un sueldo, como ayuda a los gastos que ésta acarrea, y guarderías "decentes" en la que dejar a nuestros "vástagos", con 2.000.000 de parados, y en plena reconversión industrial, nadie nos tomaba muy en serio.
La suerte quiso que amamantara a mis hijas justo antes de que la conciliación de la vida familiar y laboral se inventara. En aquellos tiempos, no tan distantes, ser madre suponía renunciar a desarrollar una actividad mínimamente competitiva, y ser a la vez trabajadora más que un reto, era una batalla diaria. Naturalmente, como a la mayoría de los padres, nunca me acogió el derecho a que mis hijas fueran atendidas en una guardería pública.

Ahora que con entusiasmo asisto al magnífico momento en que los nuevos padres van a percibir la ayuda de 2.500 euros anunciadas por Rodríguez Zapatero , por cada hijo, y los 6.000 anunciados por Guillermo Fernandez Vara en Extremadura a partir del segundo de ellos, amén -y que sea pronto- de las esperadas guarderías públicas, que liberarán a nuestros pequeños del riesgo de caer en los "antros", a todas luces irregulares, a los que hemos tenido que recurrir hasta hace muy poco, la mayoría de las madres, no puedo por menos que emocionarme.
Pero el cuidado de los hijos no acaba con el uso de pañales, papillas y potitos, ni el gasto desaparece con la edad de escolarización obligatoria, sino que al contrarío que otros animales de rápido crecimiento, las personas nos vemos obligados a cambiar de talla cada año hasta pasados los 18, por decir poco, y los padres se ven penalizados con un continuado gasto en renovación de vestuario al que, por si fuera poco, y debido al cada vez más prolongado periodo educativo, entre 14 y 30 años, al que sometemos a nuestros hijos, se le suma un gasto anual en libros y material escolar, presupuesto aparte para nuevas tecnologías, del que muchos no se liberan hasta la jubilación y que yo, como tantos padres extremeños, sigo pagando religiosamente cada año, aunque les pueda resultar inverosímil que mi "raquítico" sueldo de funcionaria esté por encima del umbral máximo contemplado por las ayudas.

Y mientras, como otros padres de mi generación, contemplo sinceramente contenta, a pesar de aplaudirlas con una "mijina" de sana envidia, las tan esperadas ayudas, tampoco pierdo la esperanza de que, con mucho empeño y algo de suerte, algún día también los padres con hijos celíacos se vean, al igual que en los países desarrollados, cubiertos con ayudas lineales que garanticen a cada enfermo -más de 1.500 en Extremadura- la cobertura económica de las especiales necesidades de la dieta sin gluten, gasto al que hasta ahora hemos tenido que hacer frente, salvo excepciones, sin ninguna ayuda, y en mi caso concreto por partida doble.

A mi generación nos ha tocado hacer frente a los gastos de libros de texto, materiales didácticos, y hasta excursiones de estudios durante todas las etapas de la educación, y de matricula, transporte, alojamiento y manutención, en la universitaria, todo ello a base de un gran sacrificio económico. Por eso seguiremos luchando para que, aunque nosotros no lo disfrutemos, cuando a las familias que ahora estrenan las nuevas ayudas les llegue ese momento no les tiemblen las rodillas al echar las cuentas, como es ahora nuestro caso.

Algunas generaciones han soportado la guerra, otras el hambre. A los de la mía nos tocó el regalo de saltar desde el abismo hasta el primer mundo, casi viajando en el tiempo, que no es poco, y sobre las ayudas a la maternidad ¿que llegan tarde? Perdonen que, una vez más, recura al refranero popular, pero "más vale tarde que nunca".

viernes, julio 06, 2007

Luego dirán que la inventaron ellos

Extremadura al día (27 jun 2007)
Socialdemocracia.org (06 de julio de 2007)
Quién se acuerda de que 5 de los 16 miembros de AP votaron en contra de la Constitución y 3 se abstuvieron, o que Mariano Rajoy se opuso en principio al Pacto Antiterrorista, y que fue el propio Zapatero quien lo inventó mucho antes de llegar a la Moncloa?.¿Quien sería capaz de recordar nítidamente, y después de años de bombardeo desinformativo por parte del entorno mediático del PP, que Aznar, en su intento de negociar una paz con ETA, aceptó acercar a los presos de la banda, trasladando a la península a todos los que se encontraban encarcelados en las islas? Afortunadamente estos datos, que Mariano Rajoy, Acebes, o Zaplana parecen haber ya olvidado, inundan las hemerotecas de los periódicos.
La fragilidad de algunas memorias hace que muchos logros conseguidos por la izquierda, sean al cabo de los años asumidos por la derecha como propios. Y así se va desdibujando aquella enconada oposición a la primera Ley del Divorcio que preconizaba, según AP y la Iglesia Católica, el fin de la familia, dando paso a un horizonte donde se divorcian por igual matrimonios de izquierdas o de derechas.
El mundo avanza y la mentalidad cambia para todos los sectores de la sociedad, abarcando a todo el arco político. Hoy la gente se divorcia, se casa civilmente, cohabita extramatrimonialmente, opta libremente por la inclinación sexual que prefiere, se somete a tratamientos de fecundación in vitro, cuando es necesario se beneficia de las investigaciones procedentes de la utilización de células embrionarias o abortan en los supuestos permitidos por la Ley, y todo ello con independencia de que sean de derecha o de izquierda.

En efecto, los simpatizantes del PP no se quedan atrás a la hora de acogerse a las leyes socialistas. El divorcio, por ejemplo, es habitual entre sus filas. Y sin embargo, si estuviéramos a expensas de los avances sociales promovidos por la derecha, las mujeres españolas probablemente seguiríamos bajo la tutela del marido y sin derecho al voto.

Pero no hay nada como la fragilidad memorística para apropiarse de las ideas ajenas cuando ya han triunfado, y aunque ya están lejos los tiempos en que la derecha española apoyaba un régimen totalitario que impidió durante cuarenta años la igualdad legal de las mujeres, ahora el PP acude al Constitucional contra la Ley de Igualdad, obstaculizando la aplicación de una norma que intenta romper con la tradicional discriminación a la que nuestra sociedad machista viene sometiendo a las mujeres.

Y es que tradicionalmente, y sin que se exista otro motivo que no sea dificultar la labor de los gobiernos socialistas, la derecha, llámese AP o PP viene oponiéndose sistemáticamente a todas y a cada una de las leyes progresistas, salvo contadas excepciones, propuestas por el PSOE.
esta ocasión, lo que más me sorprende es que alegan que la obligatoriedad de presentar listas paritarias impiden a hombres y a mujeres competir en condiciones de igualdad: ¿es que alguien cree todavía que se compite en "condiciones de igualdad" cuando, para acceder a las listas, se ha de ser elegido por los "subjetivos" órganos de los partidos, tradicionalmente machistas, como la sociedad misma, y ocupados por hombres, en su mayoría?.

¡¿Pero que me cuentan?!. Otro gallo cantaría si la elaboración de las listas fuera el fruto de unas oposiciones tipo "test" donde, con toda certeza, se cumplirían espontáneamente las cuotas. Jamás podríamos hablar de igualdad de oportunidades si prescindiéramos de cuotas con un sistema de elaboración de listas que depende exclusivamente de la visión subjetiva de nuestra humana condición.

No me extraña que haya quienes piensan que el recurso presentado ante el Tribunal Constitucional por el PP contra la Ley de Igualdad es, además de fruto de la sistemática oposición del PP a las leyes socialistas, debido a dificultades internas del partido para confeccionar las listas con un 40% de mujeres lo suficientemente preparadas, aunque hay quien opina, ¿por qué no?, que simplemente algunos líderes del PP tienen miedo de la competencia femenina que sufrirán con la incorporación igualitaria de la mujer a la política.

Yo, en medio de toda esta polémica, que me asquea como demócrata y como mujer, personalmente me pregunto cuánto tardaremos en verlos defender a capa y espada que la paridad la inventaron ellos.

miércoles, junio 27, 2007

Mujeres del siglo XXI

El periódico Extremadura

Extremadura al día

A pesar de que las mujeres españolas acaban sus estudios con mejores notas que los hombres, a la hora de su integración laboral se sigue encontrando con graves dificultades.


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26/06/2007 El día 16 tomó posesión de su cargo de alcaldesa de la ciudad de Cáceres Carmen Heras , una fecha histórica por ser la primera vez que una mujer accede a la Alcaldía en la ciudad, y lo hizo respaldada por una candidatura paritaria y para conformar un ayuntamiento con una presencia significativa de mujeres. Es el resultado de aplicar la nueva Ley de Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que obliga a los partidos a presentar candidaturas en las que la cuota de cada sexo no pueda exceder del 60% ni ser inferior al 40%.


Hasta el mismo día 27, fecha de las últimas elecciones, en las que aproximadamente 7.000 nuevas concejalas se incorporaron a los ayuntamientos, alcanzando un total de 26.464 (más de un 40%), colocándonos a la altura de Suecia (41,60%) y por encima de Noruega (34,10%), solo una cuarta parte de los ediles eran mujeres y sólo uno de cada 10 alcaldes (12,5%) lo eran.
En España, donde la dictadura prolongó la situación de inferioridad legal de la mujer y la separación entre chicos y chicas durante su etapa educativa hasta hace sólo tres décadas, hoy se matriculan muchas más mujeres que hombres en la universidad, y seis de cada 10 titulados universitarios son mujeres.


Aquí como en todos los países desarrollados la integración de la mujer afecta a todos los aspectos, también el número de mujeres en la red ya sobrepasa al número de hombres y además es la población femenina la que navega con más frecuencia, según un estudio realizado por el Centro para el Futuro Digital de la Universidad de California del Sur, referido a la población de los Estados Unidos, a partir de los tres años de edad.


Sin embargo, no es oro todo lo que reluce , y como ejemplo vemos que a pesar de que las mujeres españolas acaban sus estudios con mejores notas que los hombres, a la hora de su integración laboral se sigue encontrando con graves dificultades, estimándose que, a diferencia de otros países europeos, el salario medio femenino es un 19% menor al masculino.


En los países occidentales podemos presumir, sin lugar a dudas, de una situación de igualdad legal, pero ni mucho menos, de haber erradicado la discriminación de nuestras vidas.


EL PANORAMA se complica más si tenemos en cuenta que La mayoría de los 1.500 millones de personas que viven con 1 dólar o menos al día son mujeres , y que la brecha que separa a hombres y a mujeres, atrapados en la pobreza, ha seguido creciendo en los últimos diez años, de manera que en todo el mundo las mujeres ganan de media el 50% que los hombres. Es lo que llamamos la feminización de la pobreza , un fenómeno reconocido en la Conferencia de Beijing, y que vincula ciertos aspectos de la pobreza al género. Siempre un escalón por debajo del hombre, la mujer continúa en pleno siglo XXI padeciendo una situación legal prácticamente de esclavitud, que la limita en sus libertades en muchos países, y no en pocos carece de acceso adecuado a la educación.


Los asesinatos por violencia de género no son más que una forma de expresión de los tradicionales crímenes de honor, practicados habitualmente en países de corte machista, mientras que en otros la lapidación por adulterio está recogida incluso en el código penal. ¿Y cómo llamarle a la mayor aberración que cada año padecen miles de niñas y adolescentes, sometidas a la terrible mutilación genital conocida como ablación del clítoris?


Pero la lista continúa porque en los países pobres son numerosas las mujeres que mueren en infrahumanas condiciones, víctimas de rudimentarios partos, y del sida. Y hoy por hoy todavía se utiliza la violación de mujeres como parte de la estrategia bélica de los pueblos invasores sobre los invadidos.


Mujeres oprimidas a las que el Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en Africa , --ratificado inicialmente por Benin, Cabo Verde, Comoros, Djibouti, Gambia, Lesoto, Libia, Malawi, Mali, Mauritania, Mozambique, Namibia, Nigeria, Ruanda, Senegal, Sudáfrica y Togo-- tiende una mano estableciendo, por vez primera internacionalmente, el derecho al aborto médico, en caso de que el embarazo sea consecuencia de una violación o de una relación incestuosa, o cuando la continuación del embarazo ponga en peligro la salud o la vida de la madre, y reivindicando explícitamente la prohibición legal de la mutilación genital femenina. Mujeres también, aunque parezca mentira, del siglo XXI.

MILAGROSA Carrero

sábado, junio 16, 2007

La razón del más violento

El Periódico Extremadura 16/06/2007


Las guerras son como las infecciones, difíciles de aislar. Tanto que en los cuatro años posteriores al 11-S ha habido al menos diez mil actos terroristas con 37.000 heridos y 18.000 muertos.


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Extremadura al día
14/06/2007

Socialdemocracia.org

El riesgo de acabar rigiéndonos por la ley de la selva será más próximo cada vez que se imponga la razón del más violento

He leído en la prensa que cuatro mezquitas suníes acaban de ser atacadas en respuesta a la destrucción de dos minaretes chiíes, que Hamás ha volado un túnel situado debajo de un cuartel de las fuerzas de seguridad de Al Fatah matando a varias personas, que al menos diez personas han muerto tras una enorme explosión sucedida cerca de una playa en el centro de Beirut, que la bebé de seis meses que el pasado domingo ingresó en el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona tras ser presuntamente maltratado deberá ser operada de una fractura en el parietal izquierdo, y que tres menores de entre 14 y 15 años han sido detenidos en Valencia por su supuesta implicación en una pelea registrada junto a un instituto de Secundaria, en la que resultó herido de gravedad, por puñalada, otro chico de 16, ingresado con pronóstico reservado en el hospital La Fe.


La lista continúa y ya son 53 las mujeres asesinadas en nuestro país por violencia de género.


En medio de las grandes urbes, de la impresionante tecnología que hemos llegado a dominar, y del vertiginoso desarrollo de las nuevas tecnologías, la violencia sigue siendo el método de imposición más utilizado.


En los últimos años hemos visto como los conflictos bélicos asolaban Africa y el desastre de la guerra ha azotado a Angola, Burundi, el Chad, Congo, Liberia, la República Democrática del Congo (antes Zaire), Ruanda, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Costa de Marfil, Kenia, Nigeria y Uganda.


TANTO EN los países africanos como en Oriente Medio, otra zona terriblemente castigada por la violencia, la principal causa de conflictos son los intereses económicos, especialmente el control sobre el petróleo, no en vano las reservas petroleras de Irak son las segundas más grandes del planeta después de las de Arabia Saudita.


Porque cuando se trata de mantener el control sobre las materias primas, o mantener los precios, el Gobierno de Estados Unidos no ha tenido inconveniente en ofrecer apoyo a dictaduras como Arabia Saudita, Indonesia, Zaire; luchar contra democracias como en Chile y Nicaragua; o inventarse los pretextos más pintorescos para justificar una guerra como la de Irak.


Pero las guerras son como las infecciones, difíciles de aislar, y así en los cuatro años posteriores al 11-S ha habido al menos diez mil actos terroristas con 37.000 heridos y 18.000 muertos.


Cinco mil años de historia nos han servido para disponer de las armas más destructivas y los escudos antimisiles más sofisticados, pero no para desterrar de nuestra caja de herramientas la más obsoleta de todas, la violencia, una conducta que no siendo nueva, ni mucho menos, llama poderosamente nuestra atención por el contraste con nuestro mundo desarrollado.


Y mientras los padres maltratan a los hijos con el pretexto de educarlos, los hombres usan la violencia contra las mujeres con la intención de ejercer sobre ellas su control, los adolescentes acosan a los compañeros que no se ajustan al patrón establecido por el grupo, y los países poderosos invaden a los débiles generando conflictos que los justifiquen, hay quien no ve bien que nuestro sistema educativo incorpore, con carácter obligatorio, una nueva asignatura que trate de educar a los niños y adolescentes en el ejercicio de sus derechos y de sus libertades, enseñándole valores democráticos, derechos humanos, tolerancia, solidaridad y conservación de la naturaleza.


Entre educar en el respeto, la pluralidad, y el diálogo, como método de resolución de conflictos, o dejar que nos invada un modelo de sociedad que basa su sistema de relaciones en el uso de la violencia, y que hace del uso de las armas un derecho constitucional, yo francamente me inclino por lo primero.


De no lograr que prevalezca nuestro sistema de valores, mal asunto para los niños, para los pobres, para las mujeres, para los viejos, para los débiles y en general para los diferentes, porque el riesgo de acabar rigiéndonos por la ley de la selva será más próximo cada vez que se imponga la razón del más violento.

Milagrosa Carrero
*Profesora

martes, junio 12, 2007

Entre la frustración y el miedo



"La culpa es de Zapatero". Culpar al Presidente del Gobierno del fin de la tregua siempre es más práctico que culpar a ETA, por razones evidentes, y sobre todo, porque hemos comprobado que a Zapatero se le puede zaherir, difamar, e insultar tranquilamente sin que tome represalias. Bien claro lo han tenido los políticos de la oposición, tras tres años, sin un segundo de "tregua", en sus continuas agresiones verbales contra él. Pero lo más curioso es que esta "ocurrencia" de echar la culpa al gobierno, sobre la decisión de ETA de acabar con la tregua, no es patrimonio de los que atacaron el proceso de paz, si no que muchos de los que lo han apoyado también culpan al ejecutivo por un política que consideran mojigata con respecto a las negociaciones del proceso de paz.

Y así de un lado tenemos a la izquierda, que le achaca al gobierno su excesivo afán por mostrarse conciliador con la oposición, diríase que cediendo ante las presiones del partido opositor, a la hora de adoptar medidas claras en la negociación con la izquierda Abertzale, y hasta acusándolo de haber desperdiciado la confianza depositada en él por la mayoría de los españoles, y las expectativas puestas por todos en alcanzar la paz. Y de otro lado está esa minoría pepera que ha estado atacando duramente la política antiterrorista del Gobierno, desde el primer momento en que se abrió el proceso de paz, posicionándose, incluso, en contra del conjunto mayoritario restante de fuerzas parlamentarias; Una minoría que en ningún momento han apoyado al Presidente en la dura labor de negociar la paz, y que ahora parecen alegrarse de que el proceso no haya llegado finalmente a buen puerto, e incluso se permiten exigirle una rectificación por el hecho de haber intentado, al igual que sus predecesores, acabar con la violencia terrorista de ETA.

Vistas así las cosas, la culpa es del gobierno, porque si hubiera cerrado los ojos ante la posibilidad de una paz, esperada por todos, jamás habría fracasado en el intento, aunque a día de hoy, fueran unos cuantos más los españoles que lloraran a sus seres queridos, y el resto, victimas todos del terrorismo, no hubiéramos podido, en ningún momento, despegarnos, de encima, la losa del miedo. Y vistas del revés, "la culpa es igualmente del Gobierno" - ¡no faltaría más!- porque con una mayoría parlamentaría y el apoyo incondicional del Congreso para legislar, se ha dejado amilanar supuestamente por el PP, sin atreverse a permitir la reconversión de la Izquierda Aberzale a las formas de lucha legales propias de los cauces democráticos, aunque ello hubiera significado una nueva Ley de Partidos.

El Gobierno de Zapatero, como antes hicieron el de Suárez, el de Felipe González, y el de José María Aznar, se ha atrevido a arriesgarse a ganar o a perder, el soñado proyecto de la paz, en el momento más propicio, y quizá lo hubiera conseguido, de haber calculado bien a quien tenía enfrente, que en esta ocasión, desgraciadamente para todos los demócratas, no ha sido sólo a ETA, si no al mismísimo aparato jerárquico del PP, en su faceta más desaprensiva, y no me refiero a la militancia, algunos de los cuales han manifestado públicamente su vergüenza por el uso electoralista que sus líderes han hecho del proceso de paz, sin reparar en la tremenda responsabilidad en la que incurrían con esta actitud, ni en las consecuencias que tendrá en las vidas de unos cuantos españoles -muchos ya sometidos nuevamente a la escolta, y a otras precauciones-, por no decir de todos.

Conservo sinceramente la esperanza de que al anuncio de fin de la tregua, no le siga ningún atentado. ¿Quien puede no desear que no haya más muertos ni más heridos, ni más gente que sufra, ni una sola nueva víctima de ETA?Hoy muchos andan en busca de un culpable que acalle sus conciencias, mientras tanto el gobierno necesita, en su intento, el apoyo unánime de toda la sociedad, y no pocos andamos, sin saber como aportar nuestro granito de arena, entre la frustración y el miedo.

lunes, junio 04, 2007

La Tierra despellejada



Extremadura al día

Socialdemocracia.org



04/06/2007 Dicen que no hace tanto un mono podría atravesar la península Ibérica saltando de árbol en árbol sin tocar el suelo. Eso era antes de que la costa estuviera superpoblada, y las grandes urbes salpicaran el mapa de la piel de toro. Antes de que Europa se convirtiera en un gigante punto iluminado en la oscuridad de la noche, y antes incluso de que la deforestación amenazara con la extinción de los grandes bosques tropicales del planeta.


En vísperas del Día de la Tierra, que se festeja mañana, 5 de junio, comprobamos, ya en las reuniones preparatorias de la futura cumbre del G-8, la inútil lucha de Alemania --que este semestre preside la UE-- para que el país más industrializado del planeta, que no es otro que EEUU, se comprometa a recortar sus emisiones de dióxido de carbono a partir del 2012, dentro del marco del protocolo de Kioto.


Se discute sobre las causas del cambio climático y sobre el impacto ambiental del mundo desarrollado, pero no hace falta estudiar una ingeniería para darse cuenta de que la piel de la Tierra se resquebraja y cambia a un ritmo verdaderamente vertiginoso, que escapa a nuestro control, y sin que nadie sepa con certeza hasta qué punto este deterioro pueda llegar a ser irreversible para el planeta. Carreteras, autopistas, tendido eléctrico, y redes ferroviarias surcan la superficie, e inmensas aglomeraciones urbanas iluminan el perfil de las costas y convierten en verdaderos faros nocturnos a las grandes urbes cada noche.


SIN LUGAR a dudas la superpoblación es el problema más grave que acucia al planeta. La población mundial aumenta a un ritmo tan alarmante que tras tardar 16 siglos para duplicarse hasta 500 millones, hace 2.000 años, ahora se duplica cada solo 35 años. En la actualidad casi 6.000 millones de personas habitan la Tierra, más de 4.000 millones de ellas en la pobreza. Personas que necesariamente necesitan cubrir sus necesidades crecientes de agua alimentos, y energía.


Pero si el problema de la demanda de recursos que requiere esa creciente población es de por sí importante, se agrava aún más por la falta de un paralelismo entre la demanda de recursos y su producción masiva.
No hace tanto que cada uno tenía su leña, su pan, sus gallinas, su vaca, su cerdo, y su huerta. Tampoco existían electrodomésticos ni vehículos a motor. Ahora no hay más que salir a la carretera un día de diario para comprobar la cantidad de camiones y otros vehículos que transportan las diferentes mercancías para abastecer el mercado. Las producciones de alimentos recorren cientos, a veces miles de kilómetros para llegar a sus mercados de destino. Lo mismo sucede con los electrodomésticos, los coches, o la ropa. El combustible se quema sin conciencia de que esto conlleve grandes complicaciones.


Son características fundamentales de un sistema que basa su funcionamiento en un continuo crecimiento poblacional, asociado al imparable aumento de la producción. Es la llamada sociedad de consumo , base del sistema capitalista, que premia el derroche, incitándonos a cambiar de ropa cada temporada, a comprar un móvil nuevo cada 18 meses, un ordenador cada tres años, un coche cada 5, una lavadora cada 8, y un frigorífico cada 10. Un sistema que inventa continuamente productos diferentes, y que llega a generarnos necesidades inexistentes para arrastrarnos al vértigo consumista.


Un sistema que ha acabado con la mayor parte de los bosques primarios del planeta, ecosistemas amenazados donde residen dos terceras partes de la biodiversidad terrestre, a veces para explotarlos como campos de cultivo de soja, para transformarlos en urbanizaciones, o simplemente para usar la madera, también base del papel.


Un sistema que, a base de explotar una mínima parte de las variedades vegetales de alimentos, está contribuyendo a acabar con la biodiversidad.
Un sistema que no respeta los ecosistemas naturales, con la consiguiente extinción irreversible de muchas especies.


Hablar de limitar las emisiones de dióxido de carbono no tiene sentido sin pensar en frenar la carrera consumista, y el continuo despilfarro de productos, de papel publicitario, o de embalajes. Cada papel, cada par de deportivas, cada neumático, nos obligan a gastar energía, generalmente obtenida de la quema de hidrocarburos, que liberan gases responsables del efecto invernadero, en su producción y en su transporte, y producen además residuos al fabricarlos y al desecharlos. El sistema de libre economía de mercado no parece que le siente bien a la Tierra, y para empezar habrá que cambiar la mentalidad, y mimarla, con cuidado de no rozarla mucho, porque de momento está despellejada.



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domingo, junio 03, 2007

Barreras no arquitectónicas




02 jun 2007

El día veintisiete de mayo, día nacional del celiaco normalmente, vivimos un proceso electoral, causa del desplazamiento de esta conmemoración al domingo 3 de mayo. Las protagonistas de la jornada fueron las urnas, pero por cada una de ellas hubo de constituir una mesa. Han sido miles los ciudadanos que han tenido el orgullo de participar en este laborioso proceso, desde la constitución de la mesa hasta el final del escrutinio, y la firma de actas. Mi hija mayor, enferma celiaca sometida a dieta sin gluten, participó por primera vez, como interventora, en el evento. Para comer había unos espléndidos bocadillos, de pan de trigo, puro veneno para el celiaco. Pudo participar, casi como un ciudadano más, porque yo me encargué personalmente de su comida. Aquella misma noche al acabar el escrutinio fuimos a celebrar los resultados, pero ella después de estar más de 15 horas pegada a al mesa, apenas estuvo cinco minutos en la fiesta, porque como casi siempre, entre las bandejas de "tapas",no había ninguna con alimento aptos para enfermos con dieta sin gluten.
Claro que fue peor la "desintegradora discriminación"" a la que se vio sometida mi hija pequeña cuando en su instituto, hace unos días, decidieron realizar un desayuno mediterráneo, actividad que naturalmente, y a pesar de conocer sobradamente la naturaleza del problema, nadie se molestó en diseñar accesible a estos enfermos, y en la que ellos no podían participar.
Me dolió como madre, máxime porque como profesional de la enseñanza he diseñado muchas actividades escolares y extraescolares para mis alumnos, pensando siempre en la integración, y como muchos de mis compañeros, he visto trasladar al piso bajo a todo un grupo de veinticinco niños, para que uno de ellos, lesionado con un esguince, pudiera asistir a clase, y he realizado adaptaciones curriculares para alumnos ciegos, sordos, y disminuidos intelectuales, siempre procurando su adaptación. Y sin embargo he tenido que ver a mis hijas de frustración en frustración cada vez que a la maestra se le ocurría llevar higos con nueces, o a la asociación de padres preparar chocolate con churros, sin ni siquiera consultar las posibles adaptaciones para los celiacos, y a pesar de que presumimos de educar en la integración y de eliminar las barreras.
Estas situaciones no son nuevas, ni mucho menos esporádica, para el enfermo celiaco. Yo he visto padecer a mis hijas esta forma de discriminación desintegradora desde el mismo día del diagnóstico de la enfermedad, y jamás he podido llevarlas a las fiestas de la Asociación de vecinos, cuya cuota pago religiosamente, ni a las fiesta de su propio Colégios, ni a la del Instituto, ni a la cena de apertura de campaña del partido, ni a la comida de cierre de la misma, ni a comer roscas de anís en las Candelas, San Blas, y Santa Lucía, ni a comer rosquillas en los carnavales medievales de Cáceres, y aunque curiosamente todavía corremos, para nada, detrás de la cabalgata de reyes, recogiendo los caramelos que tiran sus majestades, el ayuntamiento ningún año se preocupa de que sean para celiacos.
Claro que hasta los más allegados siguen sin entender la diferencia que existe entre un celiaco y un vegetariano. El desconocimiento en este tema es tal, que la mayor parte de la gente cree que la dieta sin gluten, lejos de ser el único tratamiento conocido para evitar gravísimas consecuencias sobre la salud del celiaco, es para él una opción. Y sin embargo no entiendo que el mismo espíritu que nos ha animado a exigir unas mínimas condiciones de accesibidad a edificios y viviendas, y a dotar a los espacios públicos de rampas y ascensores que permitan el acceso -también en coches y sillas de ruedas-, y nos invita a traducir al lenguaje de los signos las retransmisiones importantes, como la del debate del estado de la nación, o el de las comunidades autónomas, ni siquiera nos plantea problemas de conciencia a la hora, no ya de discriminar al celiaco, si no de impedirle el acceso a las miles de actividades basadas en la ingesta de alimentos, que son la mayoría de las lúdicas.
Migas con chocolate para todos, o paella y carne, y si alguien tiene problemas de acceso, hasta el lugar, se estudia el emplazamiento del evento, pero si hay un celiaco, da lo mismo que no pueda realizar la actividad - que entre una hora más tarde ese día....o que se busque la vida-, porque no existe conciencia de la falta de accesibidad que esta circunstancia implica, y nadie se molesta en tomar las medidas compensatorias oportunas para derribar esas barreras no arquitectónicas.

lunes, mayo 28, 2007

Hartura de Campaña

Vara tiende su mano al PP para pactar los temas de más interés. Vara e Ibarra se abren paso entre los cientos de personas que tomaron la sede regional del PSOE.

Vara amplía el poder del PSOE con dos escaños más de los que tenía.Fernández Vara recibe las felicitaciones de sus compañeros.

Con mítines, entrevistas, inauguraciones, fotografías, o reuniones, los candidatos han llenado durante 15 días los espacios, y no me refiero solo a los periódicos, la radio y la televisión, sino también a los físicos, desde las calles de los barrios, hasta las sedes de asociaciones, colegios profesionales, y demás colectivos, que han tenido que superar un maratón de visitas de los políticos y aspirantes, de cada uno de los hasta 3.099 partidos inscritos actualmente en el registro, no todos, por fortuna, en los mismos lugares.Y hablando de medios y de espacios, la estrella ha sido el ciber-espacio, abarrotado de periódicos digitales, web, foros, chats y blogs políticos, donde particulares, candidatos y grupos, has vertido sus opiniones, críticas, programas, comentarios, artículos, y réplicas, todo ello hasta la saturación.
Al final de la campaña mucha gente está harta de no ver ni oír en las noticias más que referencias a los últimos actos de la campaña, de toparse cada vez que abren un periódico con encuestas y resultados de encuestas, de escuchar "promesas", de ver fotos de políticos sonrientes besando a los niños o abrazando al ciudadano de a pié, etcetera.
En otro escalón de la participación, y aun más cansados, están esos miles de ciudadanos, que de manera totalmente altruista y a sabiendas de que su esfuerzo pasará desapercibido, colaboran en las campañas de los diferentes partidos políticos, lo mismo pegando carteles, que rellenando sobres, repartiendo publicidad, o posteando en sus blogs para favorecer a sus candidatos. Porque aunque parezca mentira, y a estas alturas, todavía se cuentan por decenas los militantes y simpatizantes de las diferentes opciones políticas que dedican su tiempo libre en hacer campaña desinteresadamente, a pesar del asociado gasto en móvil, en gasolina, comidas, cenas, tapéo y varios.
Pero el más implicado en las campañas, y con más motivos para estar extenuado es el político, al que sin duda le toca el papel "del malo de la película". Contra el político, no existe la piedad. Es despreciado, descalificado, insultado incluso, con una ligereza desaprensiva. De los políticos se suelen hacer juicios de valor, generalizando a partir de casos puntuales, siempre inmorales, y que nada tienen que ver con la mayoría, se machaca la imagen de cualquier persona que se meta en política, por muy honrada que sea. Y aunque desconozco la razón me consta que muchos piensan que al político se le paga para aguantar "lo que le"echen", ofensas incluidas.¡Pobres políticos que acabando la campaña andan con la voz rota, de un lado para otro, y sin tiempo para la pareja, ni para los hijos, ni para hacer la media hora de ejercicio que requiere una visa sana, y no me atrevo a imaginar si para comer y dormir como es debido, mientras encajan estoicamente los golpes de "contienda" de "ciertos" contrarios y de algunos desaprensivos!.
Y sin embargo el político es tan víctima como el votante, de un sistema con ritos desproporcionados, que como "las rebajas", las actuales fiestas navideñas, o San Valentín, se desarrollan en procedimientos globalizados de consumo, prácticas generalizadas en todos los países desarrollados, marcadas un estilo consumistas, valga la redundancia, propio del mundo en el que nos movemos.
Y a quien le pueda parecer que los políticos son sádicos que se deleitan en torturar a los votantes con sus insistentes mensajes, o "masocas" que disfrutan dejándose la piel en las campañas le pediría "compasión" o una pizca de sentido crítico, que ayuda mucho a que los juicios sean, lo que venimos llamando, de sentido común, porque esos políticos que hoy se ven obligados a utilizar los recursos del mercado, para vender su "producto" con las más sofisticadas técnicas del "márqueting" serán su tabla de salvación en las siempre arrolladoras economía de mercado que nos intenta arrastrar.Y dicho esto, me sumo al sentir general de las sufridas masas y no me voy sin alegrarme de que, por fin, acabe la prueba, tan harta como todos de campaña.

Milagrosa Carrero

sábado, mayo 19, 2007

Padres maltratados

16 may 2007

Víctimas y verdugos, cada día saltan a los medios de comunicación más casos de adolescentes y jóvenes, cuando no niños, que levantan sus manos inocentes contra sus propios progenitores.

Ha sido la desesperada solicitud de unos padres de Gijón al Gobierno asturiano para que se haga cargo temporal de la custodia de su hija de trece años por sentirse incapaces de educarla, la que ha desencadenado la polémica.
El caso de esta adolescente, Susana , no es tan extraordinario como podría parecer, y se refleja en los análisis de la fundación PRODENI (Pro Derechos del Niño y la Niña) --organización española, no gubernamental, y sin ánimo de lucro, que tiene su sede central en Málaga--, en los cuales se plasma el progresivo aumento del número de padres maltratados por menores, que ha pasado del 12% durante el periodo comprendido del 1997 al 2000, a un 28%, sólo entre el 2002 y el 2003.

Son padres sometidos a desobediencia, menosprecio, burla, voces, chantajes, humillaciones, y hasta a agresiones físicas, en los casos más lacerantes, por parte de sus vástagos, niños maleducados generalmente, que acostumbrados a permitirse elementales gestos violentos desde edades tempranas, pueden evolucionar a otros de mayor gravedad si no se corrigen a tiempo.

Los casos contabilizados son la punta del iceberg de un problema más amplio, del que oímos quejarse diariamente a gran parte de los padres actuales, una generación que nos criamos convencidos que de que cuando fuéramos padres comeríamos huevos , y que hemos querido evitar a nuestros hijos, no sé con cuánto acierto, la estricta disciplina y la austeridad con que nos educaron a nosotros. Esos padres que, aunque en su infancia, iban al colegio cargados de libros, a veces sin cartera, ahora os encontraréis acompañando y recogiendo a los niños hasta, y desde, la puerta del colegio, para que ni siquiera les pese la mochila, los mismos con los que coincidiréis por las tarde cuando acompañan a sus hijos a las actividades extraescolares, padres abnegados que se comportan con los hijos como camareros , por no decir como criados, y hasta como esclavos, y que frecuentemente renuncian a cubrir sus propias necesidades para que al niño no le falte la última videoconsola, el último móvil o el último ordenador.

POR ALGUN mecanismo que no me atrevo a precisar hemos pasado de la zapatilla en el culo y la regla en la mano, con que cualquiera podía castigar al niño en anteriores generaciones, a situarlo en una especie de burbuja intocable desde donde una cierta impunidad le permite hacer y deshacer a su antojo.

Por añadidura, si antes la educación era un compromiso de toda la comunidad y cualquiera se permitía reprender o corregir a los menores, a veces con un cachete , ahora nadie osaría increpar a un niño por la calle aunque lo vea haciendo algo malo o peligroso, como fumar o beber. La educación ha pasado a considerarse responsabilidad exclusiva de padres y maestros .

Tampoco está ya en manos de padres y educadores el control de los mensajes educativos que recibe el niño. En efecto hay un antes , del desarrollo de los medios de comunicación de masas, cuando los niños escuchaban cada día los mismos mensajes, repetidos hasta la saciedad, por cada uno de los vecinos y familiares, y un después , donde nadie podría determinar cuántos mensajes recibe un niño, ni aun menos sus contenidos, en solo 24 horas de su vida cotidiana. Desgraciadamente sí estamos en posición de asegurar que gran parte de ellos son violentos y fomentan las formas más agresivas de competitividad. Ni qué decir tiene que en su abundancia y variedad han de ser además necesariamente contradictorios. Nada menos educativo.

Y así nos encontramos que sin herramientas coercitivas de tipo alguno ni el más mínimo control sobre la información que llega a las infantiles mentes de nuestros niños, nunca hasta ahora los padres hemos tenido tan difícil educar a un hijo. Y un día nos vemos obedeciendo sus órdenes y otro aguantando sus desprecios sin tener muy claro a dónde acudir ni cómo solucionarlo sin ayuda. Son problemas nuevos que requieren soluciones diferentes, si es posible en la raíz del problema, el contenido de la información, y ofreciendo, como tratamiento sintomático, terapia familiar gratuita como un servicio público más. Un plan de choque, una estrategia global, que invierta la tendencia, y nos evite convertirnos en padres maltratados.

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martes, mayo 08, 2007

Turquía entre dos mundos

04/05/2007

Este país, cuya democracia data de 1923, miembro de las Naciones Unidas, de la OTAN, de la OCDE, y del Consejo de Europa, y que aspira a formar parte de la Unión Europea, no parece dispuesto a dejar que sea arrollado el principio de Estado laico, sobre el que se asienta su Constitución.

Tras la crisis de Gobierno desatada por el fracaso del islamista Abdulá Gül , en su intento de alcanzar el respaldo parlamentario, el temor a una creciente islamización del Estado ha sacado al pueblo a la calle, mientras sus representantes, ahora en la oposición, han recurrido al Tribunal Constitucional utilizando todos los recursos legales a su alcance, para que no se fuerce una investidura del islamista, que de hecho no ha conseguido la mayoría de dos tercios de la Cámara que la ley exige.

Más taxativo ha sido el ejército que, posicionándose con el sector pro-OTAN que ampara y defiende la laicidad del Estado, ha dicho que intervendrá "si se vulneran los principios constitucionales que marcan una clara separación entre religión y Estado".

ESTE ES el resultado de unas elecciones democráticas en un país libre, y entrecomillo el término democráticas porque no sería la primera vez que en unos comicios teóricamente democráticos hubiera alcanzado el poder un partido radical que impusiera prácticas absolutamente antidemocráticas, y acabara con la igualdad y las libertades. De ahí la importancia de una buena ley de partidos que impida la participación electoral a aquellos grupos que no acepten el sistema, a pesar de que su aplicación, aunque lo parezca a posteriori, no sea nada sencilla, y aun menos, cuando la mitad del electorado pertenece a este colectivo.

Turquía se agita entre dos aguas, las de Europa y las del mundo islámico. Mientras los grandes capitales del país respaldados por el grueso de los campesinos, aferrados a la tradición, apoyan el regreso de un Estado islamista, la otra mitad de la población, funcionarios, militares y la gran clase media, defienden desesperadamente la laicidad del Estado.

Para Europa Turquía es el dique de contención de un integrismo islámico, incompatible con nuestros planteamientos de igualdad, y de separación de los poderes civil y religioso en que nos basamos, pero es también su principal socio comercial.

Una islamización del Estado, alejaría a Turquía definitivamente de los principios sobre los que asentamos el estado democrático, y daría, en cualquier caso, al traste con sus posibilidades de integración en la Unión Europea, cuyos indudablemente simbióticos beneficios derivados quedarían bloqueados.

Me comentaba un amigo la emoción que le causaba el desesperado clamor de la mitad laicista de la población turca ante el riesgo de perder su sistema de libertades, toda una lección de lucha por la democracia a los adormecidos, en su bienestar, pueblos de Europa. Una emoción que yo, sin despreciar el impacto económico de una posible involución turca, también comparto.

Pero si una cosa tengo clara es que Europa tiene que apoyar incondicionalmente a los hombres y mujeres de Turquía que hoy defienden su Carta Magna.

No podría permanecer, aunque quisiera, indiferente ante estos cambios. Una mezcla de tristeza, de admiración y de miedo me aproxima a estos turcos, hombres y mujeres, que son ya parte de Europa, y especialmente a estas últimas, para cuyos derechos espero todo el apoyo internacional que se merecen, que se están ganando, y que su dignidad humana les confiere.

miércoles, mayo 02, 2007

El derecho a decidir de las mujeres

Extremadura al Día (26 abr 2007)

El presidente iraní, Mahmud Ahnmadineyad , aseguró a la televisión española que Irán quiere respetar las leyes internacionales siempre y cuando también se respeten los derechos de Teheran. Respondía así a las presiones de la Unión Europea para que Irán suspenda su programa nuclear, un tema de trascendencia internacional que ha supuesto a este país la imposición de una serie de sanciones por parte de los países de la Unión Europea, acordadas por consenso, y que al paso de los meses no presenta perspectivas de fácil solución.


Y sin embargo esta petición de respeto a las leyes internacionales resulta contradictoria con las últimas medidas coercitivas impuestas por el Gobierno de Teheran sobre la libertad de las mujeres, otra forma más de opresión para las iraníes, muchas de las cuales regalaron su confianza al Gobierno actual, tras su promesa electoral de no limitar las libertades conseguidas durante el mandato del reformista Mohamed Jatami .

Pero si la contradicción de Ahnmadineyad me llama poderosamente la atención, lo que me deja realmente atónita es la indiferencia internacional con que se recibe esta nueva medida, un atentado más contra la libertad de las personas, mujeres en este caso, y que arrolla directamente la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Carta de las Naciones Unidas , entre otros, más de siete tratados internacionales.
Y esta actitud complaciente de la comunidad internacional ante una flagrante laceración de los derechos humanos, por atentar en este caso, contra la libertad de las mujeres, me llama la atención especialmente si la comparo con el revuelo despertado en todos los países del mundo por la decisión iraní de mantener su programa nuclear, que incluye el enriquecimiento de uranio.

A PARTIR del día 23 de abril las mujeres iraníes tienen prohibido el uso de pantalones cortos o faldas estrechas y cortas, así como los pañuelos pequeños que dejan fuera parte del cabello. El régimen de Teherán no considera estas medidas como una violación de los derechos de la mujer.

Ante este tema parece que los países de las libertades , desde nuestra cómoda posición, "no queremos complicarnos la existencia con un problema que no parece capaz de influir ni a la economía mundial, ni al difícil equilibrio de relaciones internacionales, y que, al fin y al cabo, solo afecta a unos cuantos millones de mujeres...

Y si hoy la noticia viene de Irán, no olvidemos a Sudán, Arabia Saudí, los Emiratos Arabes, y demás países árabes, en los que, a excepción de Túnez, la ley discrimina sistemáticamente a la mujer, cruelmente a veces. En la mente de todos están las ablaciones del clítoris, la dilapidación por adulterio, o la imposición del burka.

Pero como estamos llamados a entendernos con un pacto de civilizaciones propuesto por nuestro presidente y puestos a movernos en un plano de respeto, se me ocurre que hay que empezar por aclarar estos asuntos, aparentemente triviales , pero que violan los principios fundamentales sobre los que se asienta nuestra cultura, y que recogidos en la Declaración de derechos humanos determina que "la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana (Preámbulo), que toda persona tiene los derechos y las libertades proclamados en dicha Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, etcétera (artículo 2), y en definitiva que todos son iguales ante la ley y que tenemos, sin distinción, derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación (art. 7)".

Y no se trata de ponerse falda o pantalones, de llevar el pelo corto o largo, o de cubrirse o no la cabeza. Se trata de la libertad de las personas, y del inalienable derecho a elegir, se trata del respeto a los derechos de las mujeres y de los hombres, se trata de no cerrar los ojos ante la discriminación machista, y de defender los derechos universales, y entre ellos --sobre la ropa, y sobre cada uno de nuestros actos-- el derecho a decidir.

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sábado, abril 21, 2007

Niños o responsables?



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El Periódico extremadura
21/04/2007

Extremadura al día
18 abr 2007

MILAGROSA Carrero

El torero cacereño de 14 años Jairo Miguel ha tenido que ser conectado, durante varios días, a un respirador artificial tras la grave embestida sufrida en Méjico". Este es el titular, y la alarma que nos causa no es por la excepcionalidad de lo que podríamos considerar como uno de tantos desgraciados accidentes laborales . Mucho más nos sorprende la edad del diestro.

A las páginas de opinión ha saltado la polémica sobre los niños toreros , y yo sería partidaria de ampliarla a los niños corredores de motos , a los niños deportistas de élite , a los niños artistas , a los niños obreros, y en general, a todos los niños que forman la excepción a, lo que consideramos, la norma general en que deben encuadrarse las actividades de niños y jóvenes.

Técnicamente cada país admite unas edades mínimas laborales distintas, por lo que prescindiendo de otros planteamientos legales, voy a referirme a la explotación infantil, en términos exclusivamente morales.

No meto deliberadamente en el mismo saco a los niños prodigio del deporte, como lo fue en su día Dani Pedrosa que con 14 años --y siendo todo un experto-- corrió ya el mundial de motociclismo de 125 cc, y a los niños trabajadores que pican en las minas de diamantes, tejen alfombras en Pakistán, o fabrican juguetes en la India. Ni siquiera a los niños de la guerra , mal llamados mercenarios. Sencillamente tienen algo en común que no podemos olvidar: su minoría de edad.

Y COMO estoy pensando en la protección del menor, me preocupan desde los niños y las niñas explotados por la imperiosa necesidad de la supervivencia, como aquellos otros cuyas circunstancias familiares les permitirían fácilmente crecer en un ambiente saludable, y a pesar de lo cual son sacrificados por sus padres a cambio de objetivos que casi siempre vienen a satisfacer las propias necesidades de los progenitores.

Si digo que en el mundo trabajan 250 millones de menores, muy pocos alcanzarán a imaginar la cantidad de ciudades como Madrid, o como Cáceres o Badajoz, por ejemplo, que podríamos llenar únicamente con los niños y adolescentes que representan dicho colectivo, pero menos aún se imaginarían que 180 millones de estos pequeños, la mayoría de los cuales no ha cumplido los 10 años, y muchos de los cuales apenas supera los 5, trabajan en régimen de esclavitud, servidumbre por deudas, son prostituidos, o utilizados como soldados.

Miro a mi hija de 14 años, a la que procuro proporcionar toda las oportunidades que nuestro entorno nos ofrece sin dudar --como la mayoría de los padres que conozco--, en sacrificar mis propios intereses a sus necesidades, y observo con cierto complejo de culpa el espectáculo de aquellos otros progenitores a los que, a pesar de los programas de la OIT para erradicar el problema de la explotación infantil, que suele coincidir con el de la pobreza, no les queda otro remedio que poner en manos de sus pequeños la propia subsistencia familiar. Los compadezco. Lo que me cuesta trabajo comprender es que niños del primer mundo, donde el Estado es responsable subsidiario de su manutención y formación, donde la cobertura sanitaria no tiene resquicios, y donde la educación es obligatoria y gratuita, podamos encontrar tantos niños que son privados por sus propios padres de un entorno adecuado para su formación integral como personas, y marcados desde su infancia .

Porque desde mi múltiple perspectiva de madre, profesora y ciudadana entiendo que la protección de los menores debe abordarse a todos los niveles. Todos conocemos casos en que a algunos desgraciados se les ha quitado a sus hijos porque no pueden atenderlos, y lo aceptamos. Lo que no llego a comprender es por qué, en cambio, dejamos que, por encima de las leyes españolas, más o menos transigentes, algunos padres --independientemente de que sus errores nazcan de buenísimas intenciones-- exploten a sus hijos en actividades que incluso se prohíben en nuestro país a ciertas edades. Es más ¿Por qué permitimos que menores que legalmente están en edad de escolarización hasta los 16 años, anden de plaza en plaza, de circuito en circuito, de escenario en escenario, llegando a convertirse en niños totalmente desintegrados del entorno? Y no me vale que me digan que es lo que quiere el niño , porque hablamos de niños, y el niño nunca es el último responsable.

sábado, abril 14, 2007

República y monarquía


Hablar de República en España es hablar de participación, de igualdad, de democratización de la cultura, de justicia social y de libertad; es retrotraernos a los logros alcanzados durante la II República Española, como el sufragio femenino, la descentralización territorial, o la separación de la Iglesia y el Estado.

El sufragio universal, el divorcio civil, la escuela laica, o la secularización de los cementerios son metas, entonces alcanzadas, y que tras el duro retroceso de la Dictadura tuvimos que rescatar. Los valores de la República están ahora más vivos que nunca, y sin embargo en nuestro país, pocos se atreven a poner en cuestión la Monarquía. Es el gran tema tabú de nuestra España, en la que ya se puede hablar de sexo, de control de la natalidad, de laicismo, de eutanasia, o de aborto, pero donde pocos se atreven a cuestionarse públicamente lo anacrónico de un sistema como el monárquico, en el que, ni más ni menos que el Jefe del Estado es un cargo hereditario.

Hay quien justifica la existencia de las monarquías actuales en un supuesto ahorro en gastos electorales, o en la estabilidad que puede conferir a un régimen la continuidad dinástica. En nuestro país algunos prefieren ignorar el tema por una sencilla cuestión de inercia o de agradecimiento, en base a las supuestas cualidades diplomáticas que se le atribuyen al Rey, o a su papel durante el golpe del 23-F.

SIN EMBARGO muchos, aunque transijan, lo encuentran, como mínimo, incongruente, y recuerdan que fue Franco quien, tras dejarlo todo atado y bien atado, trajo de vuelta una monarquía, que asumida por nuestra Constitución, se ha convertido en la mayor de sus contradicciones, desde el momento en que marca la diferencia entre el común los ciudadanos --que podemos votar y ser votados-- y los Príncipes herederos, que son los únicos que, lejos de la igualdad de oportunidades preconizada en el texto, pueden llegar a ser reyes.
No se trata ya del gasto que supone mantener una Casa Real, que cobra de los Impuestos Generales del Estado la friolera de 8,28 millones de euros, unos 1.400 millones de pesetas, según el presupuesto del 2007, ni de los gastos añadidos para protección, desplazamientos, restaurantes y hoteles para asistir a actos oficiales, ni de las grandes inversiones realizadas en el Palacio de la Zarzuela, ni de los millonarios gastos de mantenimiento de los sucesivos yates dispuestos para uso y disfrute del Rey, un pastón si lo sumamos todo. Se trata de profundizar en la esencia de la democracia.

"Tú eres mi rey --le dice la madre al hijo, o a la hija--, y has tenido la suerte de nacer en un país libre donde todos somos --según el artículo 14 de nuestra Constitución-- iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, pero --matiza-- ni te plantees vivir en el Palacio de la Zarzuela, ni disfrutar del Fortuna III , ni de una sobrecogedora asignación de 1.400 millones de pesetas anuales que te permitan, pasar de pobre a multimillonario, por muchos méritos que logres aportar, ni aunque te hartes de estudiar o de trabajar ni, incluso, aunque te presentes a las elecciones y todo el mundo te vote".

Quienes lo hemos intentado sabemos que es harto complicado explicarles a los niños por qué si vivimos en un país democrático, amparados en una Constitución que se basa en el derecho a la igualdad de todos ante la ley, sigue existiendo la Monarquía. Ni mucho menos me atrevería a intentar demostrarles las ventajas del sistema, y no ya en términos económicos, que lo creo imposible, si no en términos de igualdad.

En el 76 aniversario de la II República Española quiero volver sobre esta reflexión, que considero, por mi parte, irresponsable obviar, por muchas ventajas que me ofrezca acoplarme a la inercia de no andar pensando sobre estas dos grandes opciones que se plantean: La República o la Monarquía.

martes, abril 10, 2007

Algo más que devoción


Socialdemocracia.org
10.04.2007

Extremadura la día
05 abr 2007


Milagrosa Carrero


España se sitúa en el segundo puesto del mundo tanto en número de turistas extranjeros que nos visitan a lo largo del año, -5.5 millones en 2006- como en ingresos por turismo.

En Semana Santa el país entero está de fiesta, la primavera invita a salir, y la gente se echa a la calle rebosando terrazas y "chiringuitos" El turismo acude, cada Semana Santa masivamente, al calor del "jolgorio" y del ambiente procesional, que entre lo sagrado y lo profano, combina la fragancia del incienso con los aromas etílicos del vino y la cerveza, y un estimulante olor a tapas.Si tradicionalmente era la playa el destino turístico de las masas durante la Semana Santa, ahora el interior compite por igual, gracias a la pintoresca oferta de una multitud de fiestas más o menos religiosas ¿Saben ustedes cuantos pueblos y ciudades españolas se enorgullecen de tener una Semana Santa declarada de "Interés Turístico Nacional"? más de cuarenta, sin precisar, desde Alcira en la A, hasta Zamora en la Z, pasando por Cáceres, Ciudad Real, Granada, Huelva, Jaén, Málaga, Murcia, León, Palencia, Valencia o Valladolid, todas ellas con ritos además de típicos, muy cuidados desde el punto de vista escénico.

Hoy la gente acude en tropel a escuchar la tamborada de Calanda, a ver los Empalaos de Valverde de la Vera (Cáceres), la Folía de San Vicente de la Barquera (Cantabria), el Misterio de la Pasión de Moncada (Valencia), o a compartir la exaltación del vino de la zona del Ribeiro en Ribadavia (Orense), por señalar algunos ejemplos de entre las muchas fiestas que estos días mueven a la población.

Porque lo que antes era una manifestación de fervor religioso, hoy también es un llamativo, conmovedor incluso, a veces, espectáculo, donde el montaje de la abundante imaginería, los ricos mantos, los detalladamente decorados pasos alfombrados de flores, la música de las bandas, las saetas, los penitentes rompiendo el silencio, y hasta esa fe religiosa de unos pocos, se combinan para ofrecer un espectáculo incomparable que traspasa la frontera de la mera manifestación artística, seduciendo a muchos miles de turistas, que medidos en términos de capital, son un nada despreciable factor dinamizador de nuestra economía.

Para esta Semana Santa se han previsto 1.5 millones de desplazamientos. Los pueblos y las ciudades burbujean y los hoteles rozan el lleno. Pero como los efectos de las fiestas se dejan sentir para lo bueno, y para lo malo, hay que recordar que el año pasado, por dichas fechas, se mataron 110 personas en las carreteras, y este año ya se han cobrado 34 muertos, en la primera operación salida, 43 personas hasta este instante y en solo cuatro días.

Porque no se trata solo del impacto sobre el sector hostelero o del comercio, ni de la industia de las flores, ni de los talleres de restauración, ni del sector textil, ni de las fabricas de complementos como las de velas artificiales, etc.. se trata de un efecto mariposa que afecta a todos los aspectos de nuestra vida, desde el consumo hasta el incremento de los precios.

Y es por esto, por lo que la Semana Santa que hoy tenemos, no es ya una simple manifestación espontánea, si no una fiesta promovida y subvencionada por las administraciones públicas, que valoran, en su medida, la importancia económica del fenómeno.

En la actualidad no hay Ayuntamiento, ni comunidad autónoma, que independientemente de su color político, no subvencione ampliamente a las cofradías, cuyas necesidades abarcan desde la restauración de imágenes y pasos, hasta la conservación del rico patrimonio que atesoran, pasando por la construcción y el mantenimiento de las indispensables naves y ermitas dedicadas a la recogida de los pasos, a lo largo del año.

La semana Santa es una mezcla de música y color, de arte y de ritos religiosos, de gran megamercado, y de oferta turística variada, aderezada con todo lo que concibe la imaginación para sacarle jugo a la primavera, que aunque indudablemente parte de un sentido religioso, es sin duda, algo más que devoción.

martes, marzo 27, 2007

Demócratas hasta cierto punto

Bombardeo Político

Milagrosa Carrero

Vivir en un estado de derecho requiere un diario ejercicio de aceptación de las decisiones tomadas por el poder civil, en el contexto del marco legal vigente. Esto significa que, aún cuando el resultado electoral no nos guste, sigue siendo la opción de la mayoría y por tanto hay que asumirlo, significa que cuando un preso cumple su condena, no tiene que volver a responder una segunda vez por los delitos que lo llevaron a la cárcel, y significa que aunque alguien no esté de acuerdo, con la postura de un fiscal, e independientemente de que nos guste más o menos, hay que aceptar su determinación porque no hace más que ejercer las funciones que les son propias.Convivimos al amparo de unas leyes democráticas, normativas más o menos justas, y con las que no siempre estamos de acuerdo, pero que han sido promulgadas ateniéndose a los procedimientos legales establecidos, y que se basan necesariamente en un criterio ideológico compartido mayoritariamente, leyes que nos protegen de las arbitrariedades de los poderosos, y de los grandes capitales, leyes que establecen una serie de derechos comunes, y ciertas obligaciones iguales para todos. La leyes son la única protección con que contamos los ciudadanos, frente a "la ley de la selva" o, lo que es casi lo mismo, a las agresivas "leyes" del mercado.

Nos apoyamos en unas estructuras definidas, y nadie desconoce la separación de los tres poderes, el legislativo, el ejecutivo y el judicial.

Y sin embargo, estas realidades parecen escapársele al Sr. Angel Acebes, secretario general del PP, cuando asegura, incapaz de acatar las decisiones de los jueces sobre de Juana, o del fiscal sobre Arnaldo Otegui, que el Gobierno ha sobornado a ETA, declaración nada sorprendente de quien ha sido incapaz de aceptar el resultado de las últimas elecciones, y sigue a estas alturas batallando para que el sangriento atentado del 11 M, deje de ser considerado por la gente como una consecuencia directa de la política intervencionista del gobierno de José María Aznar, en la guerra de Irak, organizando sobre él todo el ruido informativo, y la confunsión posible, a pesar de que el concienzudo y detallado análisis de los hechos desarrollado en el procedimiento judicial, no deja lugar a la más mínima sombra de dudas.

Del "Sábado", día sagrado para los judíos, llevo vista su consagración a cosas muy diferentes. Siendo muy niña, las monjitas del colegio nos obligaban a asistir a la "sabatina" rezo sin liturgia que debe remontarse a los orígenes judíos del cristianismo, supongo. Pude que ya entonces, conociera el popular refrán de "sábado sabadete, camisa nueva y polvete", propio de la España rural de los sesenta, sin agua corriente, y sin cuartos de baño para ducharse a diario.

Ahora se ha impuesto la moda de la manifestación sabática del PP, utilizando, a diestro y siniestro, las más variopintas cuestiones, juntas y por separado, para protestar, otro espacio donde atacar, con terrible esfuerzo por parte de los líderes populares, a la mayoría en el poder, y me refiero, no solo al PSOE, si no a todos los partidos que lo han apoyado en su política, de la que sólo el PP ha querido desmarcarse. Estamos asistiendo a un desesperado intento , como si en política todo valiera, por desgastar al gobierno, arriesgando incluso el proceso de paz.

Lo último, ahora, es su oposición a que Batasuna retome los cauces democráticos, rechazando el terrorismo, único camino a la solución real del llamado "conflicto Vasco", y justo lo que hemos estado esperando desde hace muchos años todos los españoles, llámense catalanes, vascos o extremeños.
150.000 votos no son mucho en el conjunto del estado, pero 150.000 personas apoyando a un grupo cuyo único cauce posible es la violencia, es incompatible cuando menos, con la paz.

Los que apostamos por el sistema democrático entendemos que, una vez Batasuna haya cumplido con los requisitos legales exigidos por la ley de partidos, podrá y deberá presentarse a las siguientes elecciones, que espero sean las próximas. Las leyes son para todos y los que no entiendan ésto, pretenderán llamarse demócratas, pero lo son, si eso es posible, solo hasta cierto punto.

martes, marzo 20, 2007

Francisco Muñoz






Tengo que reconocer que mi interés por Francisco Muñoz se acrecienta cada día. ¿como podría permanecer indiferente ante una persona que "provoca" semanalmente a los "supercorrectos" líderes del PP, a dedicarle sus ataques más dilapidadores?. De toda esta maniobra imparable que exige una estrategia estudiada y rigurosa, un día "metiendo la pata"con las canciones de la Botika, y al otro protestando tardíamente por el catálogo de las fotos de Montoya, etc, se deduce fácilmente el peligro que en el candidato a la Alcaldía de Badajoz, encuentra nuestra afanada oposición. Para mí es difícil de entender, pero supongo que la derecha sacrosanta, ni una mínima parte de las filas del PP, considera papel del Consejero de Cultura la censura de aquellas escenas de teatro, fotografías, canciones o demás manifestaciones artísticas, independientemente de su calidad o cualidades, en las que aparezcan escenas con explicita exhibición de los órganos sexuales humanos, o de contenido claramente sexual, cometido, que de figurar entre sus competencias, regalaría a esta minoría de puritanos, su soñada vuelta a los represivos tiempos del franquismo, en que besarse por las calles, o hacer top-les en la playa era motivo de detención por escándalo público, pero aquello ya se superó, mal que les pese a algunos.


Ciertamente Francisco Muñoz, por proponer, podría haber propuesto una ley autonómica de censura, de corte católico, si no fuera por que, acaso, el derecho a la libertad de expresión recogido en nuestra Constitución, pequeño matiz que no parece importarle mucho al Señor Floriano, no lo permita, o también, por proponer, podría proponer la quema de libros y obras de arte, en general, con contenidos anatómicos, o eróticos, actividades ambas de normal uso en tiempos de la inquisición, algo alejada ya en el tiempo, pero no en los corazones de algunos, o ¿por qué no? podría incluso proponer el cierre de los sex-Shop abiertos en la Comunidad Autónoma, prohibir las películas pornográficas, gravar con impuestos especiales a las tiendas de lencería sugerente, y en fin, velar por la moral católica, la misma moral que apoyó las guerra de Irak, y que favorece la propagación del virus del SIDA en el tercer mundo, disuadiendo a los lugareños del uso del preservativo.


Pero Francisco Muñoz además de un comentado "librepensador", es sobre todo, para sus contrincantes políticos, el candidato al Ayuntamiento de Badajoz, un Ayuntamiento que tras el caso Golf Guadiana, denunciado a la fiscalía por el Grupo Municipal Socialista, por irregularidades urbanísticas, ha adquirido una fama nada recomendable, un candidato que se ha atrevido a recordar públicamente que Badajoz queda, hoy por hoy, dentro del mapa de la corrupción urbanística reflejado en los distintos medios de comunicación a nivel nacional, y que ha osado poner sobre la mesa la legalidad del "escándalo" del Canal de Badajoz, del Golf Guadiana, y de recalificaciones escandalosas de terrenos, algunas que incluso favorecen directamente a la familia del actual alcalde. Un contrincante peligroso desde el momento en que no tiene inconveniente en tirar de la manta, y al que quieren acallar por todos los medios.


Y da lo mismos la labor que Francisco Muñoz haya realizado como Consejero de Cultura, se trata de mover los hilos para machacarlo. Tristemente la iglesia, una vez más, ha entrado en el juego de la política, y sobre el caso de las fotos, que considera ofensivas, descarga contra el Consejero, como si fuera cometido de éste intervenir en la moral, criterios, o planteamientos ideológicos de los artistas. Por lo visto , pretenden ellos que solo se respalde el arte que se atenga a sus pobres criterios "morales", basados siempre en los "pecados" de la carne.


Y yo, que de tanto desasosiego entre las filas del PP no puedo dejar de sorprenderme, calculo que algo debe estar haciendo bien Francisco Muñoz, que algunos hilos conductores está tocando, y por supuesto, que está entrando de lleno en el terreno más codiciado de algunos sectores, el del urbanismo.


Por lo demás, ¿que quieren que les diga? Hay quien se ha disculpado. A mí personalmente el catálogo me parece interesante y les animo a asomarse a la página del PP donde lo exponen como atractivo turístico, me imagino.

martes, marzo 06, 2007

Cuentas pendientes





Milagrosa Carrero

Profesora de secundaria , piloto de la Marina Mercante.


Viñeta por los derechos de la mujer
A 8 de marzo de 2007, los españoles y las españolas, ciudadanos, ambos sexos, de primera, según garantiza nuestra, Constitución, podemos presumir de contar con más recursos legales cada día para que esta igualdad a la que todos aspiramos sea real en la práctica diaria. Así tenemos leyes que luchan contra las más sórdidas manifestaciones de la discriminación como es Ley Integral contra la Violencia de Género, y este mismo mes el Congreso aprobará la Ley de Igualdad, que entre otros objetivos, trata de conseguir que la presencia de las mujeres en los consejos de administración de las empresas españolas pase del 4% actual al 40%, en un periodo de ocho años. Son leyes que han contado con un respaldo político amplio, donde el consenso demuestra la uniforme voluntad de los españoles de erradicar el arraigado problema de la discriminación.
Pero a pesar de esta clara voluntad mayoritaria de hacer de la nuestra, una sociedad no sexista, todos hemos sentido el mazazo en nuestras propias carnes, o sobre las de una hija, una madre, una hermana, o una amiga, de las distintas formas de sexismo.

¿Que estamos haciendo mal, entonces, o dejando de hacer, para que en lo que va de año, y a pesar de todos los programas preventivos, sean ya 18 las mujeres asesinadas, en nuestro país, como consecuencia de la violencia machista? O planteando la pregunta de otra forma ¿Que queda aun por hacer para erradicar este problema?.

Y no me queda más remedio que ser repetitiva respondiendo a la misma pregunta de siempre, porque la violencia no es más que una de las muchas manifestaciones de una mentalidad machista, que abarca todos los órdenes de la vida, desde la cuna hasta la tumba, y tengo que insistir en que es ahí, en la misma base del problema, donde tenemos que hacer un verdadero esfuerzo, para resolverlo.
Y hay que dar pasos concretos, que a veces podrán resultar ridículos desde nuestra arraigada conciencia sexista, como dejar de marcar a las niñas, como a las ovejas, cuando nacen, agujereándoles las orejas, práctica de agresión a menores indefensos que debería regularse como delito, o romper con ese primer encasillamiento impuesto por una moda restrictiva y sexista, de azul para los niños, y rosa para las niñas, y habrá que acabar con la separación de papeles que desde la industria del juguete influye en las indefensas mentes de las niñas para convertirlas en perfectas “marías”, y en las de los chicos para que aspiren al resto de las ocupaciones que controlan la vida pública, despreciando su futuro papel doméstico, etcétera.

Ya nadie duda de la que en la educación está la clave y por eso hay que regular rigurosamente los contenidos publicitarios, de los anuncios y la publicidad subliminar en programas televisivos, series, películas, y videojuegos, creando organismos de control para la correcta aplicación de estas normativas, y sancionando duramente su incumplimiento, trabajar en las guarderías, en los colegios, en los institutos, en las universidades populares, en la universidad de los mayores, en la universidad, en la empresa, en la administración pública, pedir incluso la colaboración de los particulares, de todas las tendencias políticas, ideologías o religiones, comprometerse a nivel de Estado en la lucha contra las legislaciones machistas que prevalecen en un gran número de países, trabajar contra las bárbaras costumbres de agresiones institucionalizadas a mujeres y niñas, como la oblación del clítoris, o la lapidación por adulterio en tantos países.

Una lista de soluciones que todos conocemos, y cada una de las cuales requiere una batería de actuaciones complejas, y un exhaustivo control de calidad sobre las mismas, pero inútiles si no se les da prioridad política, con dotaciones presupuestarias que multipliquen el esfuerzo actual del Gobierno central, de los Gobiernos Autonómicos, e incluso de los Ayuntamientos.

Las esperanzas de las mujeres y hombres que creemos sinceramente que la igualdad de oportunidades que defiende nuestra constitución debe formar parte de nuestra forma de vida, se alienta con cada nueva medida.
En Extremadura también le damos la bienvenida a la futura “escuela de feminismo”, que sinceramente espero que sea una importante herramienta para saldar en el terreno de la igualdad las cuentas aun pendientes.
Milagrosa Carrero Sánchez
Profesora de Secundaria