
MILA CARRERO
01.01.2009 Extremadura al día
02.01.2009 Extremadura 24 horas
Hay montones de cosas que la gente sencilla no podemos entender, por ejemplo por qué alguien tan aburrido e insulso, como Lolita logra “enchufarse” en la presentación del programa televisivo estrella del año, aunque su amenización sea, por si sola, motivo suficiente para que los espectadores cambien de canal; O por qué Anne Igartiburu se exhibe desde la Puerta del Sol retransmitiendo “las campanadas” con un escotado vestido rojo, que deja la espalda al aire, a pesar del gélido frío que la noche de fin de año ha deparado en la capital madrileña.
O ¿cómo entender que una lluvia de colores sobre el cielo de nuestras ciudades alimente nuestras ilusiones para el año nuevo, mientras al otro lado del mediterráneo, y acaso en el mismo instante, el brillante fuego de los bombardeos aniquila los cuerpo y la esperanza de otras personas que tampoco pueden hacer nada por evitarlo?.
Y ahí la mente se me aturrulla y no me deja entrar en paz en el año que nace. Y no puedo o no quiero entender nada. Porque ¿Cómo podría entender que las madres tengan que ver a sus hijos e hijas mutiladas, ciegas, o muertas, y qué la vida se te parta bajo el absurdo fuego de un misil con el que las palabras son inútiles?. Y me indigno, y me escandalizo, porque ¿cómo podría no escandalizarme que, desde la integridad física hasta la misma vida de los débiles, estén, una vez más, a merced de los intereses de los fuertes?. Y se me hace un nudo en la garganta, y me conmuevo, porque ¿cómo podría dejar de conmoverme viendo a los niños palestinos defenderse de los agresivos bombardeos israelíes a base de pedradas?. Y reniego de los implacables dioses que primero nos convencen, y luego nos abandonan, porque ¿cómo podría creer por un momento en un Dios capaz de permitir que las esperanzas de niños y adultos se frustren en el dolor de los cuerpos reventados de cada víctima?. Y empapada de una impotencia que no consigue ahogarme sólo se me ocurre gritar y escribir, porque ¿cómo podría callarme, cruzarme de brazos, o seguir mi vida, sin al menos, pararme a luchar contra la brutal agresión con que Israel está machacando al pueblo palestino?
Mila Carrero
Para detener el genocidio: http://detenerelgenocidio.wordpress.com/